La miel se mezcla con el perfume de las flores, la vainilla y algo cálido que resulta difícil reconocer. Es dulce, sí, pero no como un pastel. Es más profundo, más envolvente; de esos aromas que parecen quedarse suspendidos en el aire mucho después de haber apagado las luces.
Quizás por eso, algunas noches de otoño, consigue llegar más lejos.
Cruza el jardín, se cuela entre los árboles y continúa avanzando hasta lugares donde nosotros ya no podemos seguirlo.
Al fin y al cabo, si algo pudiera hacer que las hadas abandonaran el bosque por una noche, tendría que oler así.
Intensidad muy alta. El nivel de intensidad de un aroma siempre es relativo y se percibe de forma subjetiva por cada persona. Lo indicamos tan solo como guía comparativa.
Todas nuestras velas y todos sus componentes, independientemente de su aroma, son 100% veganas y cruelty free. Están creadas desde cero en nuestro taller de San Sebastián y volcadas a mano una a una.
Ingredientes: cera 100% de soja sin aditivos, mecha de algodón, aceites esenciales y aceites aromáticos de calidad premium, certificados por la IFRA.
Contiene: hexil cinamal, isoeugenol, cinamaldehído y delta-damascona.
Libre de ftalatos.
260 gr netos. Recipiente de 370ml.
Horas de encendido: +60 horas con un uso adecuado.
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