Nuestros consejos de uso y cuidado

Guía del quemado perfecto

Quítale a la mecha el sombrerito que se le forma después de cada uso. Cuando la llama va consumiendo la mecha, se va formando en el cabo un sombrerito con forma de champiñón. Esto es normal. Pero si dejas que ese sombrerito crezca con cada uso o con demasiadas horas seguidas de quemado, su propio peso hará que la mecha se incline, se rompa, o al enfriarse quede enterrada en cera ¡y la pierdas!, y también puede que produzca hollín en el cristal.

Déjala siempre encendida el tiempo adecuado, es decir: el justo y necesario para que se derrita toda la superficie de cera hasta los bordes. Esto podría llevar más de 2 horas, pues depende de factores como la temperatura ambiente según la época del año. La primera vez será la que más tiempo le tome. Cuando se haya derretido la superficie completa, apágala. La forma quedará perfecta y el aroma aún permanecerá en la estancia durante mucho tiempo. Al contrario de lo que te pudiera parecer, así le sacarás el mayor partido a la cera y conseguirás que tu vela tenga una vida más larga. Si la apagas antes de tiempo, se habrá formado una pequeña piscinita alrededor de la llama, pero los bordes seguirán sólidos, y esto creará un desnivel en el centro (llamado efecto túnel). Por el contrario, si la dejas encendida durante demasiadas horas el calor acumulado será cada vez mayor y tu vela se consumirá más rápidamente o la llama tendrá más inestabilidad, entre otras cosas.

Y nuestro mejor consejo: no mires demasiado el reloj ni te obsesiones con tiempos ni trucos. Mejor elige un buen libro, algo de música relajante, y ponte una buena taza de tu brebaje favorito. ¡Vamos a crear un momento mágico! 🕯✨💫

Advertencia
¡Sé responsable! Nunca dejes una vela encendida sin vigilancia, ni la enciendas cerca, sobre o bajo objetos que puedan ser inflamables. El mejor lugar es encima de una superficie lisa y estable como una mesa. Asegúrate de que queda fuera del alcance de niños y mascotas. Cuando queden unos milímetros de cera apágala y dala por finalizada.

Conservación y Limpieza

· Para sacar el máximo partido a su aroma y calidad, quémalas antes de un año.
· Para que no cambie su color, mantenlas siempre alejadas de la luz de la ventana.
· Cuando no la estés usando, mantén su tapa puesta para evitar que el polvo ensucie la cera.
· Si el vidrio se ennegrece, pasarle una sencilla servilleta de papel lo dejará como nuevo.
· Cuando tu vela se haya acabado, puedes limpiarla por dentro con agua caliente y jabón y volver a usar el tarro para lo que se te ocurra. ¡Compártelo en redes y etiquétanos para compartir tus ideas!